**sOS Working paper 1**

Resumen de 1.200 palabras (4-7min)

Joan Huerva Subirachs

Doc. Prof. Universidad de Barcelona, Departamento de Sociología. Teoría Institucional y Análisis de Organizaciones, Facultad de Economía y Empresa.

**Abstract**

En un contexto de creciente complejidad, aceleración tecnológica y falta de respuesta de las instituciones tradicionales ante los nuevos retos a los que deben enfrentarse las sociedades actuales, la investigación define los pilares de una nueva forma de gobernanza capaz de adaptarse a sociedades altamente diversas e interdependientes. La investigación propone un marco epistemológico y sistémico para comprender la gobernanza como una tecnología social sujeta al diseño, la adaptación y la obsolescencia histórica. A partir de la complejidad y los sistemas emergentes, se demuestra que los sistemas centralizados pierden eficacia en contextos complejos y que la descentralización regulada resulta estructuralmente más adecuada. El trabajo identifica el problema de la representación como un límite computacional y no cuantitativo. Social Operative System (sOS) se presenta como una arquitectura de organización individual y social emergente diseñada, basada en datos, inteligencia artificial distribuida y regulación descentralizada. Esta propuesta redefine el progreso social como una función del rediseño consciente de las tecnologías sociales.

**Introducción**

El punto de partida de la investigación es el reconocimiento de que las formas actuales de organización social evidencian una ineficiencia estructural para gestionar la complejidad del siglo XXI. Las métricas exponenciales que muestra la sociedad a nivel demográfico, energético, de competitividad o de productividad, así como el incremento de la diversidad social, la multiplicación de fuentes de poder y su concentración, la interdependencia global y los efectos no lineales de las decisiones individuales generan contextos en los que los sistemas representativos tradicionales pierden capacidad de consenso, de adaptación y de legitimidad. La investigación define estas disfunciones no como fallos coyunturales, sino como límites estructurales de los modelos de organización centralizados, lineales, en su forma multidivisional (MDF). En otras palabras, no se pueden gobernar sociedades no lineales con herramientas lineales; las herramientas de organización social pensadas en el s. XVIII-XIX no pueden dar respuesta a las complejidades actuales como sí lo hicieron en su momento.

**Definición teórica**

Desde una perspectiva teórica amplia, el trabajo integra aportaciones de la teoría institucional, la teoría de juegos, la teoría de redes, la teoría de sistemas, la teoría de la complejidad, la cibernética, el análisis de civilizaciones y sistemas políticos, así como de la sociología y de la economía clásica y contemporánea. Se establece la relación entre tecnologías físicas y tecnologías sociales, defendiendo que ambas deben entenderse de manera recursiva. Así como las tecnologías físicas han transformado el mundo en el que vivimos, las tecnologías sociales también deben cambiar para gestionar nuevos niveles de complejidad sin recurrir a la concentración de poder ni a la reducción de la diversidad, entender la complejidad es entender la relación recursiva entre ambas.

El núcleo conceptual de la tesis es que la sociedad no es solamente la suma de los individuos, sino el resultado de la forma en que estos se relacionan (cómo se suman). Las interdependencias, los *feedbacks* y las sinergias entre personas generan dinámicas emergentes que no pueden explicarse mediante modelos agregativos simples. Controlar la complejidad social implica, por tanto, gestionar (calcular) las interdependencias para la mayor proyección y progreso, tanto individuales como colectivos.

**Definición del modelo**

La tesis define el Social Operative System (sOS) como un modelo emergente de organización social y de gobernanza, diseñado para gestionar la complejidad no lineal de las sociedades contemporáneas. El sOS se articula mediante cuatro módulos interdependientes -UILL, Social Machine, Sistema híbrido y DAO- cuya combinación permite una forma de organización distribuida, adaptativa y basada en datos, sin centros de control jerárquicos.

El *Unique Identity Library Ledger* (UILL) es el módulo de captura, preservación y control de los datos individuales. Define la identidad longitudinal del individuo en tres dimensiones: física, virtual y cognitiva. Estas dimensiones recogen información sobre hábitos, contextos, interacciones, trayectorias vitales y marcos de interpretación del individuo. La UILL no es un repositorio centralizado, sino un sistema distribuido en el que cada individuo mantiene la propiedad y el control de su información. El objetivo no es vigilar, sino permitir que los datos se conviertan en un activo social y político bajo la soberanía individual, posibilitando nuevas formas de empoderamiento y de toma de decisiones informadas. En este sentido, los datos confieren tangibilidad a nuevos capitales sociales. En otras palabras, la UILL es la herramienta (AI) propiedad del individuo que vela por sus intereses de anonimato y privacidad. Aplica las leyes de protección de datos (RGPD) de forma pragmática.

La Social Machine es la matriz de procesamiento de datos del modelo. A partir de las UILL, compara información entre individuos para identificar etiquetas (*labels*), patrones de comportamiento e interdependencias. La Social Machine no produce decisiones normativas de forma centralizada, sino que calcula sinergias, *feedbacks* positivos o negativos y posibles configuraciones de consenso acordes con los objetivos sociales definidos en los *smart contracts*. Mediante técnicas de aprendizaje automático y análisis relacional, permite el diseño de políticas ad hoc, personalizadas y dinámicas, basadas en la diversidad real de la sociedad y no en agregaciones simplificadas. En otras palabras, es el módulo propiedad del individuo que se encarga de comparar de forma anónima y privada la información de otras UILL para tomar decisiones y encontrar consensos.

El sistema híbrido humano--máquina articula la relación entre el dominio humano (tareas) y el dominio computacional, buscando solucionar el problema de los generales bizantinos, o sea, quién controla a quién, y el de la eliminación del trabajo. El dominio humano define objetivos, valores, decisiones y control; el dominio máquina, optimiza relaciones para la consecución de objetivos, reduce distorsiones informativas y gestiona la complejidad. Los *smart contracts* actúan como vínculo operativo entre ambos dominios, traduciendo decisiones humanas en procesos verificables y ejecutables. Dicho de otra forma, este sistema permite una burocracia distribuida y dinámica del uso de sOS, orientada al consenso, a la eficiencia y a la eficacia sociales.

Finalmente, la DAO (*Decentralized Autonomous Organization*) constituye el módulo de control y propiedad del sistema. Todos somos propietarios de sOS, de los módulos que lo componen. La DAO gobierna sOS mediante reglas transparentes y ejecutables definidas y consensuadas por todos, garantizando que el control del sistema permanezca en manos del conjunto social. En este marco, los individuos pueden actuar simultáneamente como decisores, validadores, trabajadores o ejecutores, eliminando las jerarquías fijas y difuminando los conflictos de interés. La DAO permite una regulación descentralizada, coherente con la lógica emergente del sistema.

La definición del modelo coincide con los objetivos de la investigación y con la definición de progreso, entendida como la capacidad humana de abarcar esferas de complejidad tanto físicas como sociales. Así como los elementos que permiten esta progresión son, 1. Maximización de libertades, 2. Relación entre heterogeneidad y consenso y 3. Igualdad de integración.

**Reflexión**

La investigación también aborda los riesgos éticos, técnicos y políticos del modelo y los compara con los modelos centralizados, mucho más perversos. Ante la lógica y creciente orientación hacia *Governance-to-Citizenship* (G2C), orientada a un *singleton*, la forma más perversa de AI para la gobernanza; la investigación, por el contrario, desarrolla el camino hacia *Citizenship-to-Citizenship* (C2C), subrayando la necesidad de descentralización, de anonimato, de control individual de los datos y de principios científicos sólidos. El trabajo se inscribe explícitamente en la tradición de la ciencia orientada al bien común, siguiendo los principios de Merton (CUDO) y orientando el conocimiento tecnológico hacia el empoderamiento social.

Finalmente, Social Operative System no se presenta como una utopía cerrada, sino como un marco científico y tecnológico abierto para experimentar nuevas formas de organización. Frente a modelos centralizados y autoritarios que utilizan la tecnología para reforzar el control, sOS propone una gobernanza distribuida, emergente y basada en datos, capaz de gestionar la complejidad social respetando la diversidad, la libertad individual y el consenso colectivo.
